Alita, Gunnm, ¿fin?

Ante la explosión de visitas que ha supuesto que mi blog aparezca relacionado con hombres gays peludos (si estás interesado en saber en que consiste este asunto, por favor, deja un comentario) me he visto forzado a introducir una nueva entrada. Mil gracias a la persona interesada en hombres peludos gays; siento haberte decepcionado con mis contenidos marcadamente heterosexuales.

 Bien, últimamente, dada la vida relativamente ociosa que llevo (no es absolutamente ociosa, pero comparado con este verano es como si no tuviera nada que hacer), he podido tener varias conversaciones frikis, la mayor parte de las veces estando sobrio. En dos de ellas he sacado en claro que hay un manga sobre el que ahora mismo reina cierta confusión en lo que respecta a su publicación, a pesar de que ha sido y sigue siendo una de las mejores publicaciones que he leído nunca.

 Se trata de Alita, Ángel de Combate, serie manga también conocida de una forma más correcta como Gunnm. Su autor, el señor Yukito Kishiro; la editorial en España, los timadores de Planeta de Agostini.

 Todo este lío se remonta al lejano 1992, aproximadamente, cuando yo era un joven, gordo, fofo y gafotas, acérrimo consumidor de comics… bueno esto sigue siendo igual salvo porque soy más viejo y un poco menos gordo… En fin, por aquel entonces, Dragon Ball y Saint Seya (o Bola de Dragón y Caballeros del Zodíaco, como se quiera leer) habían supuesto una revolución para los púberes y no tan púberes que vivían en España; ni siquiera Mazinger Z, Comando G o Meteoro habían provocado tal avalancha de merchandising y fans. Por tanto, unos cuantos iluminados de la omnipotente y omnipresente en el mundo de los comics, Planeta, pensaron que sería rentable editar alguna serie perteneciente al género “manga”, prácticamente desconocido en España, entre ellas las citadas Dragon Ball y Saint Seya, que serían éxito seguro, sobre todo la primera, que ha gozado de multitud de ediciones, una de ellas bastante reciente y elegante.

 Por otro lado, afortunadamente, también decidieron arriesgarse a traer otras series desconocidas cuya calidad podría llamar la atención del lector “no tan púber” que mencionábamos antes, y que muy posiblemente estuviera algo cansado del predominante comic-book americano, cuyos guiones e historias a veces insultaban la inteligencia del lector, y además carecían de personalidad y de sentido de la fidelidad, al ser series interminables que pasaban sin escrúpulos de unas manos a otras de dibujantes y guionistas (unos mejores que otros, todo hay que decirlo).

 Entre algunas de esas series, se encontraban Kamui, Xenon, Grey, Baoh, Crying Freeman, la inolvidable Fist of the North Star, y como no, la magistral serie que nos ocupa en esta entrada, la entonces llamada Alita, Ángel de Combate.

 Por entonces, sabiendo que se iban a dirigir a un público totalmente acostumbrado a los comic-book, es decir, a números de un máximo de 48 páginas y de publicación quincenal o mensual cuyo precio no solía superar las 175 pesetas, decidieron no adoptar el modelo de publicación japonés, basado en gruesos tomos en blanco y negro que recogían historias normalmente muy amplias que quedaban en manos del autor hasta su fin (y que previamente habían sido publicadas en pequeñas entregas incluidas en tomos gigantes de calidad de periódico lanzados semanalmente para probar su aceptación entre el público; ejemplo por excelencia es el célebre Shonen Jump).

 Tampoco el modelo americano les pareció muy adecuado, de modo que solo lo adoptaron para las series que sabían que iban a vender seguro, Dragon Ball y Saint Seya, publicadas en pequeños números de 28 páginas de periodicidad semanal (aunque con Saint Seya fracasaron estrepitosamente debido a la decepción de los fans ante la diferencia de dibujo y diseño de personajes entre la serie animada y el manga a cargo de Masami Kurumada).

 Finalmente, para el resto de series, en un alarde supremo de “originalidad” y vagancia, decidieron copiar literalmente a la editorial americana Viz Comics, dedicada exclusivamente en territorio yankee a la publicación de manga. Esto es, periodicidad mensual para números de algo más de 48 páginas, fraccionándose la serie en partes si era muy larga, sólo continuando con la siguiente parte si la anterior había tenido éxito.

 Así, aproximadamente en julio de 1993, fue cuando, bajo ese formato, se publicó por primera vez Alita, en su primera parte, formada por 6 números, en una edición horrible con tapas de cartón que se rompía con mirarla (era lo general por entonces…). La traducción tampoco era precisamente una maravilla, y de hecho, por razones que desconozco (puede que alguien me ilumine aquí), hubo palabras que se tradujeron de una manera, para en posteriores ediciones, cambiarse radicalmente, destacando principalmente Gally y Tiphares (que luego sería Salem).

 La serie gozó de bastante éxito, con lo que la segunda parte no se hizo esperar demasiado, teniendo ésta todavía más éxito, de modo que acumulando un éxito arrollador, se finalizó la serie con su sexta parte, de cuyos tres últimos números dejaré una fotografía (números procedentes de mi colección privada), los cuales nos interesan para aclarar el lío del que se supone estaba hablando.

 Como aclaración, el género de esta serie es el cyberpunk, y sin buscar en wikipedia, podríamos definirlo generalmente como un futuro no muy lejano de carácter postapocalíptico en el que el hombre y la máquina conviven y se compenetran profundamente, y suele ser habitual la aparición de ultraviolencia y algunas cuestiones filosóficas. A simple vista, está claro que es un subgénero de ciencia-ficción, por lo menos en mi humilde opinión. En la serie, el tronco principal se basa en una sociedad clasista, dividida entre la superficie del planeta, o Patio de los Desperdicios, y la ciudad flotante de Salem (algo así como los distritos de Arganzuela y Salamanca en Madrid, respectivamente, para que os hagáis una idea). En el Patio, un médico de robots, Ido, en uno de sus paseos por el basurero en busca de piezas, encuentra un cuerpo femenino cyborg cuyo cerebro se encuentra intacto, de modo que lo repara y lo hace completamente funcional, poniéndole el nombre de Gally (Alita). Pero el pasado de Gally, que sufre de amnesia total, es muy turbio, lo que junto a sus habilidades latentes, provocaran serios cambios en su vida y en la de su salvador, Ido. El que quiera más, que se la compre y se la lea.

 Siguiendo con el hilo, llegó un momento en el que hacerse con los números de antiguas ediciones se hizo imposible, pero la calidad de la serie hacía que no cesara la demanda, así que Planeta, más o menos por el año 2000 decidió relanzar la serie, esta vez si, en tomos, ya que ya se había normalizado este modo de publicación sin ningún tipo de riesgo (de hecho, es raro el mes que no se publica una serie manga en formato de tomos, y encima suele vender). Y no sólo eso, sino que también incluyó material extra, como historias inéditas del autor y multitud de aclaraciones, índices cronológicos y bocetos.

 En total, 12 lujosos tomos (dejaré foto comparando el primer número de la primera edición y de la última). Y aquí es donde aparece el gazapo, ya que el tomo 12 termina con Gally explotando en pedazos, al contrario que la 6ª parte de la primera edición, donde el final era mucho más romántico. El problema es que Kishiro finalizó la serie del modo que se vio en la primera edición debido a ciertos problemas personales, pero pasados los años, decidió continuar con su gran historia, pasando por alto el final que se vio en la 6ª parte, y realizando una nueva serie, Gunnm Last Order, que actualmente está siendo publicada por Planeta, siguiendo muy cerca la edición japonesa (traducido el tomo 14), y cuya calidad es intachable, a pesar de tener unos cuantos números algo perdidos (pero aparecen nuevos personajes que son geniales, como Kaelula). Y esto es algo que no saben algunas personas, que Last Order se sigue publicando, aunque sin periodicidad alguna debido a su cercanía con la edición japonesa… y el tomo 14 no tiene pinta de acercarse al final…

 Pero lo peor es que Planeta no publicó un tomo 13 de Gunnm con el final antiguo de Alita, el que aparecía en los tres últimos números de la 6ª parte; y tampoco lo introdujo como prólogo para la serie Last Order. Simplemente lo ha eliminado de la historia, como si no existiera, lo cual es bastante perjudicial para los fans recientes de la serie, ya que se pierden material muy interesante, que encima no es precisamente fácil de conseguir dada su antigüedad.

 Muy mal, Planeta, muy mal, eres la editorial que más cobras, y se te ocurre hacer semejante barbaridad. Y esto era todo, nunca te acostarás sin saber una cosa más, aunque no te interese lo más mínimo… por lo menos voy a dejar fotos.

Por cierto, que la mitad de los enlaces a escenas de cine de entradas anteriores no funcionan. Id avisándome de cuales son, que a lo mejor los puedo reemplazar.

 Hasta luego, mis queridos peludos gays.

 

 

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